"A mi hija me la querían comprar en México. A mi hijo me lo quitaron en EE.UU."

Bajo la política Migrants Protection Protocol del gobierno de Donald Trump, cientos de migrantes son devueltos cada día a tres ciudades fronterizas de México para esperar a que se resuelvan sus casos de asilo. Allí muchos se enfrentan a peligros similares —o mayores— a los que vivían en sus países.

Por Lioman Lima | Publicado hace 4 mess

Cinco días después estaban de vuelta. Allí, sobre mismo el puente, el mismo sitio donde poco antes creyeron que el espantoso viaje había terminado.

Francisca*, su esposo Leandro* y su hija de 10 años caminaban ahora hacia el lado sur, un sentido opuesto al norte infranqueable que habían buscado sin pausa desde que comenzaron en febrero su marcha hacia Estados Unidos.

Atrás quedaba El Paso con sus edificios largos, sus moles de concreto y luces, incrustado entre las montañas pardas, en la pátina arenosa del desierto.

Pero no era el regreso a Ciudad Juárez lo que más les atormentaba.

El gobierno de Trump adopta nuevas medidas para frenar las peticiones de asilo de migrantes de Centroamérica y otras regiones 5 gráficos que explican el estado actual de la inmigración irregular en Estados Unidos A sus espaldas, del otro lado del puente, no solo dejaban pospuesta la posibilidad de un sueño, la esperanza de otro futuro, el escape posible de las pandillas y la violencia que los hicieron huir de Santa Ana, en el occidente de El Salvador.

"Me quitaron a mi niño. Yo venía destrozada. No decía nada pero... me quitaron a mi bebé", cuenta Francisca, piel canela, caderas anchas y abultadas, voz tímida.


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