Caravana de migrantes: cientos de personas saltan la valla en la frontera entre Guatemala y México entre tensión y disturbios

En medio de un importante despliegue policial, cientos de integrantes de la caravana de migrantes que viaja rumbo a EE.UU. saltó el control fronterizo de Tecún Umán. La policía mexicana utilizó gases lacrimógenos para dispersarlos y se registraron varios heridos.

Por Redacción | Publicado hace 3 semanas

Cientos de migrantes, la mayoría hondureños, saltaron este viernes la valla del control fronterizo entre Guatemala y México en Tecún Umán, con la intención de continuar su viaje hacia Estados Unidos.

El grupo forma parte de la caravana que el pasado sábado salió de San Pedro Sula, en el norte de Honduras, y que esta mañana llegó al límite entre Guatemala y México.

Los migrantes, que aseguran huir de la pobreza y violencia en su país, continúan firmes en su empeño por llegar a Estados Unidos pese a las amenazas del presidente Donald Trump de cerrar la frontera sur con México y de cortar las ayudas económicas a Honduras, El Salvador y Guatemala.

"¡México, por humanidad, déjanos pasar!": la angustia y caos vividos por los miles de migrantes varados en la frontera de Guatemala y México Mario Castellanos: el niño que viaja solo en la caravana de migrantes hacia Estados Unidos A su llegada este viernes a la zona fronteriza, se toparon con una fuerte presencia de agentes de seguridad en ambos lados.

Después de horas de tensión y un sofocante calor, una multitud acabó sobrepasando el primer cordón policial guatemalteco y cruzando hasta un puente que une ambos países ante la mirada de los agentes, tal y como presenció la enviada especial de Mundo Mundo, Ana Gabriela Rojas.

Tras el cruce de cientos de migrantes, la tensión aumentó y la policía mexicana empleó gases lacrimógenos.

Varios heridos
Al pasar esa primera barrera, los migrantes "se quedaron varados" en el puente sobre el río Suchiate, que marca la frontera occidental entre ambos países, informó Rojas.

"Algunos, los hombres más jóvenes, se tiraron del puente desde varios metros de altura. Cayeron al río y fueron rescatados por balseros. El caudal del río está crecido por las últimas lluvias, pero aún así no es demasiado profundo", explicó la corresponsal.

Cantando el himno de Honduras y levantando a sus hijos en brazos, muchos migrantes solicitaban el paso a las autoridades migratorias mexicanas. Algunos de ellos lanzaron piedras y varias personas resultaron heridas.

El comisionado general de la Policía Federal de México, Manelich Castilla, pidió a través de un megáfono que "desistan de las agresiones" para proceder a un "ingreso ordenado", informó la agencia Reuters.

En declaraciones a Milenio TV, el secretario de Gobernación mexicano, Alfonso Navarrete, denunció que los migrantes entraron "por la fuerza" a su país y que "lastimaron" a policías mexicanos en la frontera.

Según el funcionario, las autoridades mexicanas habían llegado a un acuerdo con los migrantes para que entraran de manera "ordenada" en grupos de entre 50 y 100 personas para ser revisados, pero la caravana "incumplió" el acuerdo.

Tras lo ocurrido, algunos migrantes decidieron tomar el camino de vuelta hacia Guatemala.

El comisionado general de la Policía Federal de México informó posteriormente que se había restablecido el orden en el puente y que se comenzaría a ingresar a los migrantes de forma ordenada, recoge Reuters.

Tras las advertencias y críticas de Trump, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, viajó a México para conversar con su homólogo Luis Videgaray sobre la situación.

En una rueda de prensa celebrada horas antes de que la caravana llegara a la frontera con Guatemala y México, Pompeo señaló: "Una cifra récord de inmigrantes de Honduras viene camino de Estados Unidos (...). Queremos que se le ponga alto en México antes de que lleguen".

"Compremos una soga y nos tiramos del puente", la desesperación de los migrantes que arriesgan la vida en la frontera entre El Salvador y Honduras Videgaray, por su parte, reconoció que la llegada de la caravana es un "desafío" para México y explicó que habían solicitado ayuda a la ONU para gestionar su llegada.

Según las cifras que ofreció en la mañana del viernes, en la caravana viajaban cerca de 4.000 personas y cada uno de ellos podía solicitar la entrada al país con visa y pasaporte, si es que dispone de esos documentos, o mediante una solicitud de refugio, según Reuters.


Comentarios

Anuncios


Anuncios